Instala economizadores en grifos y duchas, así podrás ahorrar más de 30 litros al día por persona.

Si llenas el tambor de la lavadora harás menos lavados. Ahorrarás hasta 100 litros de agua y entre 1 y 2 kWh con cada lavado que no hagas.
Dúchate en lugar de bañarte, y corta el agua mientras te enjabonas. Así podrás ahorrar un mínimo de 30 litros cada vez que te duchas.
Puedes usar el agua de los aclarados en la limpieza de las aceras, terrazas, azoteas, escaleras, etc. Ahorrarás hasta 20 litros de agua.
Regula la boya de tu inodoro, o instala un sistema de ahorro de agua. Si dispones de pulsador, puedes cortar o disminuir la salida de agua, ahorrando entre 4 y 9 litros por descarga.
Compra electrodomésticos de bajo consumo (Clase A o B) aunque te sean un poco más caros. Ahorrarás el 50% de agua y de energía y en poco tiempo recuperarás ese dinero.

Cierra el grifo al cepillarte los dientes o al afeitarte, puedes estar derrochando casi 20 litros cada vez.

Tira el papel higiénico, compresas y demás a la papelera, no al inodoro, así ahorrarás más agua.
Riega a las horas del día en que haga menos calor. Se reducirá la evapotranspiración (el agua que se evapora de forma natural) y se aprovechará el 40% más del agua utilizada.
Repara las goteras que puedas tener en los grifos, piensa que si pierdes una gota por segundo, derrochas más de 30 litros al día.
Utiliza plantas con pocas necesidades hídricas como cáctus, cardones, tabaibas, etc, que necesitan la mitad de agua que otras.
Cierra el grifo cuando estés enjabonando la loza, y usa sólo el agua necesaria para quitar el jabón. Puedes ahorrarte hasta 10 litros.
Cubre el terreno de tu jardín con restos vegetales, piedras, etc, reducirás la evaporación, y se mejorará la infiltración del agua en la tierra. Regarás menos veces y usarás menos agua.
Llena un recipiente para lavar la verdura y aprovecha el agua para regar tus plantas. Con esto te ahorras casi 10 litros.
Recoge el agua de lluvia para regar las plantas de tu casa.